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Semana Santa Cofrade |
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Al
despuntar de cada primavera, el repicar de un tambor y tintineo de unas
cadenas arrastrándose por el suelo, nos llaman a esa escasa población
cacerense, que impacientes esperamos los días anhelados, los de la Semana
Santa. En
ellos, veremos esa Pasión de Jesús, comenzando desde el Domingo de
Ramos, momento en el cual traspasará la puerta de acceso a la muralla de
la ciudad, esa puerta que separa el Cáceres más reciente de ese Cáceres
más antiguo y del medievo, como rey, y de nuevo la pasará unos días
después amortajado y sepultado, para poco después pasarla en el inicio
de esa Nueva Vida, la resurrección. En
lo que concierne a nuestra hermandad del Nazareno, nos honra el portar
sobre nuestros hombros a todos los que en ella participamos como hermanos
de carga, sin duda esos momentos tan importantes de la Pasión, como el
momento en el que Jesús es cargado con la cruz, representado, ¡cómo no!
en la imponente talla de Ntro. Padre Jesús Nazareno, o el momento en el
que Cristo cae derrotado por ese tremendo peso, y la Santa Mujer Verónica
le enjuga el rostro con su Santo Sudario, dónde, como muestra de la
Divinidad de Nuestro Señor, quedó impregnada su Santa Faz o el momento
en el que Nuestro Señor muere en la cruz, mostrándose su cuerpo
completamente fino por todas las torturas y malos tratos sufridos, así
como se muestra su cuerpo yerto ante María Nuestra Madre. Son
todos estos momentos que, aunque año tras año se repiten hacen de esta
centenaria tradición, que estos mismos nos resulten igual de atractivos o
incluso diferentes y de los cuales, los cofrades, permítanme la licencia capillitas
no capiroteros, sacamos siempre el jugo y pretendemos sacar de
ellos las anécdotas más curiosas y algo que sin duda es más difícil de
sacar, por la propia naturaleza egoísta y egocéntrica del hombre, cuales
son los inevitables fallos. Además
de todo esto, también es el momento en estos días de mostrar ante toda
esta bulla todos aquellos estrenos que con tanto esmero, dedicación
y por qué no decirlo, sacrificio por parte de las hermandades como la
nuestra y el resto de las que en nuestra ciudad configuran el panorama de
las conocidas como penitenciales o de penitencia quieren ofrecer ante esta
bulla. Y
como olvidar a ese elenco de saeteros, músicos y compositores que nos
hacen más llevadera, esta nuestra penitencia por nuestras calles y plazas
con marchas como Macarena o Réquiem y esas oraciones
cantadas que ponen nuestros vellos de punta, e incluso a veces llegan
hasta hacer resbalar una lágrima por nuestras mejillas cuando soportamos
ese peso de Nuestro Redentor o de su Santísima Madre en sus Misterios
Dolorosos. Y finalmente, como olvidar a esos, que con el cirio en el cuadril, van dejando la huella de la penitencia de un pueblo, con esos ríos de cera que cada año se aprecian por el empedrado de nuestras calles y plazas, muestra de la penitencia de los capuchones o nazarenos, y que como suma de esa penitencia se pierden los momentos más impresionantes de la estación de penitencia de la hermandad, como la entrada de la Hermandad en Plaza Mayor en cualquiera de sus dos estaciones de penitencia o la revirá del paso de palio en Pintores enfilando a Moret.
Y
tampoco, dentro de este elenco son de olvidar todos aquellos, que llave
inglesa en el bolsillo, trabajan sin descanso desde tempranas horas de la
mañana hasta altas horas de la madrugada durante los días previos para
ofrecer esta tradición a todos aquellos que la quieran contemplar. Valga
para todos los que aquí han sido reseñados, que habéis sido todos y
cada uno de los cofrades seáis del sitio que seáis, el más sincero
homenaje que he querido daros, que yo como cofrade lo sé todo lo que una
hermandad conlleva. Tampoco
querría olvidarme de todos aquellos que nos precedieron en el procesionar,
a ellos le debemos los cofrades del siglo XXI todo lo que tenemos. Y
todo esto lo hacéis movidos por el cariño hacia vuestros amantísimos
titulares y la fe en Cristo y la Santa Madre Iglesia, ¡ sin duda es algo
emotivo y emocionante!. Valga
para todos y cada uno de vosotros un GRACIAS Y ENHORABUENA. "Capillita
Cacereño" |
Pontificia y Real Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno y
Ntra. Sra. de la Misericordia. Cáceres.